EL PURGATORIO

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Almas del Purgatorio 
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1. Revelaciones dadas a Agustín del Divino Corazón 
2009
 
2. Revelaciones dadas a Sor María de la Cruz 
1873
 
3. Revelaciones dadas a Maureen en Amor Santo EE.UU 
2010
 
4. Mensaje de Santa Gertrudis a Maureen 
9 de Agosto de 2014

Mensaje 4 nov 2016  España

A veces sonais con vuestros difuntos y es que os estan reclamando ayuda...

Hijos Míos, Me alegra sobremanera ver como cuando llega el día de los difuntos os volcáis en ellos y les ofrecéis Misas, Rosarios, lleváis flores a sus tumbas y los tenéis en vuestro recuerdo. Eso también les alegra mucho a ellos al ver que sus seres queridos no los olvidan. Yo, Jesús, os hablo.


Pero hijos, no esperéis a que llegue el día de los difuntos para ofrecerles sufragios, porque ellos están muy necesitados de vuestras oraciones y esperan de vosotros que se las ofrezcáis. A veces soñáis con ellos y es porque os reclaman para que les recéis. Tenedles misericordia  ya que ellos no pueden adquirir por sí mismos ningún mérito, pero vosotros que aún estáis en este mundo, les podéis ayudar con la Santa Misa y demás oraciones que tanto les alivian en sus tormentos. Yo, Jesús, os hablo.

Y si creéis que vuestros seres queridos ya difuntos están en la otra vida y no han sido vueltos a la nada ¿cómo es que entonces vivís como si no existiera un Más Allá al que todos iréis? Debéis vivir más consecuentes con las verdades de vuestra fe, porque si creéis una cosa pero luego no la ponéis en práctica, es como el que tiene pan y pasa hambre. Haced méritos para que cuando abandonéis esta vida tengáis el menor Purgatorio posible, porque el Purgatorio es más duro de lo que suponéis y podéis evitar mucho tiempo en él con las indulgencias y con obras de misericordia y viviendo una vida en estado de gracia. Yo, Jesús, os hablo.
Es de necios que sabiendo las cosas no las pongais en práctica, porque el que las desconoce tiene menos culpa, pero vosotros católicos tenéis culpa porque sabéis las cosas y nos las ponéis en práctica. Creéis en el Purgatorio y no os planteáis ni siquiera que vosotros iréis allí por mucho tiempo, si no vivís una vida más consecuente con vuestra fe católica. Así pues hijos, haced más méritos en vuestra existencia, que el Cielo no os lo van a regalar, y muchos de los que van al Purgatorio han estado muy cerca de ir al Infierno, que solo por Mis misteriosos designios y las oraciones de otras muchas almas, se han escapado del fuego eterno.  Por tanto hijos, no pongáis en riesgo vuestra salvación eterna, bien sabéis que del Infierno no se sale nunca jamás, no así del Purgatorio que por los sufragios que ofrezcáis por las ánimas del Purgatorio les podéis adelantar su salida, pues ya os he dicho que los sufrimientos allí son también pavorosos. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo.

REVELACIONES DADAS A AGUSTÍN DEL DIVINO CORAZÓN
Año del Señor 2009

La Santísima Virgen dice:
Hijos míos: María, Maestra de los apóstoles de los últimos tiempos, os llama a orar insistentemente por las almas del Purgatorio, a ofrecer sacrificios y penitencias por ellas.

Las almas que están en este estado de purificación os lo agradecerán. Ellas allí, sólo piensan, aman y se arrepienten de sus pecados que cometieron en vida. No pueden hacer nada por sí mismas, sólo rogar por la Iglesia. El recuerdo del encuentro con Dios en su juicio particular, las lleva a ansiar el Cielo, a habitar cuanto antes en una de sus moradas, a salir de este estado de purgación para unirse eternamente a la Iglesia Triunfante. Iglesia que goza de la presencia Beatífica de Dios. Iglesia que se ha unido al Coro de los Santos Ángeles para adorar, alabar y glorificar al Señor por sus proezas.

Las benditas almas del Purgatorio, esperan de vosotros sufragios que den alivio a sus penas, porque allí se sufre, se repara por haber ofendido al Amor: Uno y Trino, por haber transgredido sus leyes, por no haber aprovechado los gestos de abundante misericordia que Dios tuvo para con las creaturas, cuando estuvieron en la tierra.
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Hijos amantísimos: orad por las benditas almas del Purgatorio. Ellas se encuentran abandonadas por la mayoría de las creaturas en la tierra. Ellas no pueden hacer absolutamente nada por su bienestar. Ellas esperan vuestros ruegos, vuestros ofrecimientos, vuestras limosnas. Ellas desean recibir de vuestra parte un baño refrescante, como cuando alguien anhela un vaso de agua fría en su ardiente sed.

Las almas en el Purgatorio tienen que padecer mucho por su tibieza espiritual, por la falta de compromiso que tuvieron para promover la gloria de Dios, por su piedad relajada, por los actos de desamor para con el prójimo.

Ofrecedles descanso en sus penas con la caridad expiatoria, haciendo actos de virtud que ellas descuidaron en su vida mortal. Ofrecedles buenos pensamientos, deseos y obras para darles descanso en sus padecimientos.

Pedid la bendición sacerdotal para ellas, porque caerá como susurros de brisa suave que les dará alivio inmediato en sus sufrimientos.

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Hijos míos: orad por aquellas almas que en la tierra eran tenidas por santas y, aún, se encuentran en el Purgatorio. Ellas necesitan de vuestra intercesión y de vuestros sufragios para recibir descanso en sus penas.

Hijos míos: en el Purgatorio hay tres niveles. En el nivel más bajo (cámara del sufrimiento) las penas son similares a las del infierno. Allí imperan las tinieblas y el fuego aplicado a las almas, es en mayor o menor proporción, según la gravedad de los pecados. En el nivel intermedio los sufrimientos son menores, las almas experimentan ausencia del Amor Divino causándoles angustia y deseo por alcanzar el Amor de Dios. El tercer nivel se encuentra muy cercano al Cielo. Allí no hay castigos, pero las almas sufren por estar muy cercanos a Dios y no lo han podido alcanzar en su plenitud.

Después de la Misa, la mejor oración es el Vía Crucis: meditadlo, ofrecedlo por ellas, descansarán de sus sufrimientos, les aliviaréis sus penas. Todos los actos de amor que hagáis a favor de las almas del Purgatorio, Dios os recompensará, os pagará por este gesto de bondad para con ellas. El rezo del Santo Vía Crucis es muy agradable ante los ojos del Cielo. Sed más perseverantes en esta oración. Oración que encierra grandes misterios. Oración que es bálsamo de paz para las almas que están en el Purgatorio.

Ofreced también algunos rosarios: cada Ave María es un vaso de agua refrescante que les sacia la ardiente sed de Dios.

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Hijos míos: sed sumamente generosos con las benditas almas del Purgatorio. Haced muchos sacrificios por ellas. Mandadles a celebrar Misas, participando del Santo Sacrificio Eucarístico. Rezad el Vía Crucis porque esta oración proporciona alivio a las almas del Purgatorio. Rezad la corona completa del Santo Rosario. Muchas almas son liberadas por medio de esta cadena de Amor.

Soy llamada: “Madre de Misericordia” por las almas del Purgatorio, porque con frecuencia llego hacia ellas para consolarlas, para dar alivio a sus padecimientos. Suelo llevarme conmigo muchas almas: en Navidad, en el día de todos los santos, el Viernes Santo, en la fiesta de mi Asunción y Ascensión de Jesús.

Las almas del Purgatorio están totalmente indefensas, no pueden hacer nada para remediar su sufrimiento, están supeditadas a vuestra oración. Si no oráis por ellas, quedan abandonadas. Aliviad sus penas elevando muchas plegarias al Cielo; todo lo que hagáis pensando en el bienestar de ellas, las favorece extraordinariamente en su purificación; purificación que aceptan gustosamente porque las mueve el deseo de unirse a Dios por toda la eternidad.


Hijos carísimos: Honrad a San Miguel Arcángel. Dios le ha confiado la misión de llevar las almas al estado de expiación y llevarlas a una de las moradas celestiales, después de su purificación. En el día de la fiesta de San Miguel Arcángel, él va al Purgatorio llevándose consigo gran número de almas al Cielo; almas que en vida se encomendaron a su protección, almas que en vida le fueron devotas solicitando su intercesión. No os olvidéis de las benditas almas del Purgatorio: ellas allí, sufren, padecen, según el nivel en que se encuentren; el sufrimiento es proporcional según las culpas, según sea la magnitud de sus pecados.

Aprovechad este tesoro del Cielo rogando, intercediendo a favor de ellas. Vosotros no alcanzáis a sopesar lo que las almas experimentan en este estado de expiación. Ofreced mortificaciones, ayunos y penitencias; ellas os lo agradecerán eternamente.

Todo lo que hagáis en vida por las almas del Purgatorio, os será recompensado en la vida eterna. Hoy oráis por los fieles difuntos, mañana serán otros los que orarán y pedirán por vosotros, cuando os encontréis en el Purgatorio.

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Hijos amados: sed perseverantes en la oración; no escatiméis en tiempo y sacrificios para con las almas del Purgatorio. Las almas que logréis liberar, os lo agradecerán, os ayudarán en vuestras necesidades, serán vuestras intercesoras en el Cielo. Ofreced vuestros sufrimientos, es un medio muy eficaz para ayudar a las almas benditas; sufrimiento que os hará crecer en el amor; sufrimiento que os llevará a abrazar la cruz, a pareceros un poco más al Mártir del Gólgota; sufrimiento que será provechoso para vuestra vida espiritual.

Hijos queridos: el sufrimiento en el Purgatorio sirve para purificar a las almas del pecado, almas que requieren ser refinadas en el fuego como oro y plata, almas que deben estar radiantes, diáfanas y cristalinas para entrar en el Reino de los Cielos.

Dejad ya vuestros miedos y temores por vuestra muerte; tarde o temprano vuestra alma volará de esta tierra a la eternidad. Así es, pues, que os llamo para que aprovechéis todas las oportunidades de salvación que Dios os concede. Sacad ventaja de las pruebas que Jesús se digne enviaros. No rechacéis el dolor, porque es un medio para alcanzar vuestra santificación.

Haced obras buenas en la tierra porque una vez hayáis salido de ella, estaréis imposibilitados para actuar en beneficio vuestro.

---ooo---

Hijos amantísimos: el fuego en la tierra es muy suave en comparación con el fuego del Purgatorio; porque el alma sufre como si su cuerpo estuviera padeciendo; por lo tanto hijos míos: haced penitencia, ayuno y oración constante, porque todo lo que hagáis por las almas del Purgatorio, alivianan sus penas; penas que sólo son mitigadas por Dios. Los sacrificios que hagáis por las almas del Purgatorio, hacedlo a ocultas; que sólo lo conozca Dios, tiene mayor mérito. Las obras buenas no se cuentan, se guardan en la profundidad del corazón. Las obras buenas se hacen sólo para la gloria y honra del Señor. Las obras buenas deben pasar desapercibidas ante los ojos de los hombres, porque muchos en vida se jactan: de perfectos, de espirituales, de religiosos y a la hora de su juicio se presentan con sus manos vacías.

Id al Sagrario: Jesús os espera con sus brazos abiertos. Jesús os espera para que le améis y le adoréis con ímpetu. Allí reside el Rey del más alto linaje, el Justo Juez que recibirá las oraciones y sufragios por las benditas almas del purgatorio; almas que esperan de vosotros reparación de sus pecados; almas que esperan de vosotros ofrendas que les dé descanso; ofrendas que mengüen su dolor, ofrendas que sirvan como medios de liberación en su estado de purificación.

Extraído del libro:
María Maestra de los Apóstoles de los últimos tiempos, tomo II


El Purgatorio(2)
Octubre 20/08 (11:33 a. m.)
Jesús dice:
Hijos míos: El Purgatorio es un estado de purificación del
alma. Allí también hay llamas, llamas que arden y no se
consumen. Allí hay tres niveles y en cada nivel hay una
gran cantidad de subniveles.
Allí también hay sufrimiento, pero es un sufrimiento
esperanzador; esperanzador porque una vez, después, de
haber sido acrisolados como el oro y la plata, después de
haber sido purificada, vuestra alma resplandecerá como la
luz de los Santos Ángeles y como los seres de la Iglesia
Triunfante y pasaréis al gozo del Reino Celestial.
En el Purgatorio hay varios niveles, niveles que
dependiendo en donde se encuentre el alma, el sufrimiento
es gradual en mayor o menor proporción.
Allí es estado de purificación, porque al cielo nada
manchado podrá entrar.
Poquísimas almas pasan derecho al cielo, poquísimas
almas, hijos míos. No tengáis miedo al purgatorio, es
estado de expiación, estado de liberación, estado de
purificación.
En el purgatorio hay momentos en que las almas son
consoladas por mi presencia, por la presencia de la
Santísima Virgen María y por la presencia del gran
Arcángel San Miguel.
Las almas del purgatorio reciben suave refrigerio por
todas las Eucaristías que, vosotros, mandéis a celebrar por
cada una de ellas. Vuestras oraciones, vuestros sacrificios,
vuestras penitencias dan descanso a estas almas.
Mandad a celebrar Eucaristías por vuestros familiares
difuntos, amigos difuntos. La Eucaristía es el máximo
descanso, la máxima ofrenda de amor que vosotros podéis
dar a estas almas en expiación y en purificación. En
navidad y en las fechas Marianas muchas almas del
purgatorio vuelan al Reino Celestial.
Oradle a San Miguel Arcángel y pedidle a la Santísima
Virgen María que, ella, lo envíe a asistir a las almas del
purgatorio que se hallan en los niveles más bajos.





(2) Extraído del libro: Emmanuel - 2008
REVELACIONES DADAS A SOR MARÍA DE LA CRUZ
Año del Señor 1873


MANUSCRITO DEL PURGATORIO
   AUTENTICIDAD

El presente manuscrito contiene noticias muy interesantes sobre la vida de
ultratumba, especialmente del Purgatorio, mezcladas con muchísimos consejos de
dirección espiritual.

Su autenticidad es irrebatible.

Confidente del mismo es Sor María de la Cruz, en el mundo Elisa Sofía
Clementina Hébert, nacida en Néhou-St-Georges (diócesis de Coutances) el 1ero de diciembre 1840.

Huérfana de padre a la edad de 6 años. A los 11 años recibe la Primera
Comunión y la Confirmación en el Convento de las Agustinas de Valognes, donde es religiosa una tía materna, Sra. Ángela Quettier, que llega a ser Superiora del Convento hasta su muerte y es ejemplo de edificación.

A la edad de 18 años Elisa regresó al convento de Valognes, como novicia. El 15
de Mayo 1861 hace la profesión religiosa.

En 1884 casi por unanimidad fue electa Asistenta y al año siguiente vino a ser
Madre Prefecta.

En 1904, a causa del decreto de expulsión de los Religiosos de Francia,
expulsada del Convento, buscó refugio con algunos primos en la pequeña Villa de
Vauvicard, Quettehou. Tenía 63 años. Algunos años después llega a Cherbourg, donde vive con otra prima. Aquí S.Pio X, de su espontánea voluntad, le concede el privilegio de un oratorio privado, con la facultad de conservar el Santísimo.

Muere en Cherbourg en mayo de 1917. Sus restos reposan en la tumba de la
familia en Quettehou.

En 1871 hace estragos en la Comunidad de Valognes una gravísima epidemia
que cobra varias víctimas entre ellas una joven Hermana de 36 años Sor María Gabriela.

La joven Hermana, en realidad, sobrenaturalmente no era muy perfecta…lo que
le valía de parte de Sor María de la Cruz ser reprochada frecuentemente… A los cuales ella le respondía: “Y bien, si voy al Purgatorio, tú me sacarás”. No pensaba que realmente sería así.

Noviembre 1873. Sor María de la Cruz está en la celda. Improvistamente siente
gemidos prolongados…”Oh, exclama presa de espanto, ¿Quíén eres? ¡Tú me infundes miedo! …Sobre todo no aparezcas, pero dime quién eres ¡”.

Ninguna respuesta… Impresionada más que nunca, habla a la Superiora (su tía)
la cual no se muestra sorprendida y le dice simplemente: “Es un ánima del Purgatorio, oremos por ella”.

Lo gemidos continuaron acercándose más. Sor María de la Cruz tenía miedo.
Temía fuera una trampa del diablo: a ella no le gustaban las cosas  extraordinarias…

Quería seguir la vía común. En el manuscrito hallamos indicios de este temor. Todavía en 1880 expresa estas dudas.

El 15 de Febrero 1874 sucede el primer coloquio… Hasta el fin de Noviembre
de 1890 entre las almas de Sor María Gabriela y Sor María de la Cruz se da la
misteriosa relación que esta última confió al precioso Manuscrito.

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 BREVE RESUMEN

El buen Dios agradece todo lo que se hace por todas las ánimas del Purgatorio como si se hiciera por una sola, aplicando Él tu intención.

Yo soy, en este momento, la más sufriente de aquí, porque no estaba en mi vocación.

El VíaCrucis es la mejor oración después de la Santa Misa.

¡Ah, Si supieras lo que sufro!, Ay reza por mí. ¡Porque sufro extremadamente por todo! ¡oh, Dios mío! … Qué misericordioso eres! Ay de mí! No te figuras que cosa  es el Purgatorio! Debes ser buena y tener piedad de las ánimas! Un buen consejo!... El vía crucis.

Cuánta felicidad en el Cielo! Hay una distancia tan grande entre el Purgatorio y el Cielo!. A veces tenemos como un eco del gozo que gustan los Bienaventurados en el Paraíso; más es casi un castigo, porque en nosotros está un gran deseo de ver al buen Dios! En el Cielo puras luces; en el Purgatorio, profundas tinieblas!

Los grandes culpables no ven a la Santa Virgen.

Cuando viene a liberar un ánima del Purgatorio, es esto un gran gozo para el mismo Dios. Cuanto has leído al respecto en los libros en verdadera.

24 Marzo 1874 En el presente estoy en el segundo Purgatorio. El día de mi muerte estaba en el primero, donde sí sufría grandes dolores. También en el segundo se sufre mucho, pero mucho menos que en el primero.

MAYO.- Estoy en el segundo Purgatorio desde el día de la Anunciación de la Santa Virgen. Ese día yo he visto por primera vez a la Santa Virgen , porque en el primero no se la ve. La visión de ella infunde ánimo; además esta buena Mamá nos habla del cielo. Durante el tiempo que la vemos nuestros sufrimientos parecen que se atenúan.

Ah! Yo deseo ir al Cielo! Ah! Que martirio sufrimos desde que conocimos al buen Dios.!

No tengas temor recordar a todas tus jóvenes las grandes verdades de la salvación. Las almas con frecuencia necesitan ser sacudidas, actualmente más que nunca!

Sí, yo sufro, pero el más grande tormento es el de no ver al buen Dios. Esto es un martirio continuo que me hace sufrir más que el fuego del Purgatorio.

Sí, a veces vemos a San José, pero no así de frecuente como a la Santa Virgen.

El Purgatorio de los Religiosos es más largo y más riguroso que el de las personas del mundo, porque ellas ha abusado de mayor número de gracias.

No sé si puedes imaginarte las penas que se sufren en el Purgatorio!. En el mundo nadie lo piensa. También las Comunidades Religiosas lo olvidamos. Por esto el buen Dios quiere que se rece de modo especial por las pobres ánimas del Purgatorio, que se inculque esta devoción a los alumnos, a fin de que estos a su vez lo comuniquen en el mundo.

El demonio tiene secuaces para todo… también para el convento!

15 AGOSTO.- Sí, hemos visto a la Santa Virgen. Ella ha regresado al Cielo con muchas almas; yo sin embargo permanezco aquí.

Sientes calor? Ah! Si supieras que calor hay en el Purgatorio en comparación del tuyo!. Una breve oración hace tanto bien!. Nos refresca como un poco de agua fría, dado a una persona que tiene gran sed.

AGOSTO 1878. (Retiro). – Los grandes pecadores y los que permanecen casi toda su vida lejos de Dios por indiferencia, como también los Religiosos que no son como deberían ser, están en el gran Purgatorio, y allí las oraciones que hacemos por tales ánimas no son de ningún modo aplicadas a ellas. Ellas estuvieron indiferentes hacia el buen Dios durante la vida. A su vez, Él es indiferente hacia ellas y las deja en una especie de abandono, a fin de que reparen así su vida que ha sido nula.

Ah! Estando todavía en la tierra, tú no puedes imaginarte ni hacerte una idea adecuada de lo que es el buen Dios!. Nosotros a veces lo sabemos y comprendemos, porque nuestra alma está separada de todas las ligaduras que la entretenían y le impedían comprender la santidad, la majestad del buen Dios, su gran misericordia.

Nosotros somos mártires, nos derretimos de amor, por así decir. Una fuerza irresistible nos empuja hacia el buen Dios como Quien es nuestro centro y, al mismo tiempo, otra fuerza nos tira hacia el lugar de expiación. En tal estado, somos como obligadas a no poder satisfacer nuestros deseos. Oh! Que pena! … Pero la merecemos y no hay ninguna murmuración, aquí.

AGOSTO 1879 (RETIRO). – Nosotros vemos a San Miguel como vemos a los ángeles; ellos no tienen cuerpo. Viene al Purgatorio a llevar todas las almas ya purificadas, porque él es el que las conduce al Cielo. Sí, es verdad, él está entre los Serafines, como ha afirmado Monseñor. Es el primer Ángel del Cielo. También nuestros ángeles custodios vienen a visitarnos, pero San Miguel es el más bello!. En cuanto a la Santa Virgen, la vemos con su cuerpo. Ella viene al Purgatorio en el día de sus fiestas y regresa al Cielo junto con muchas almas. Mientras ella está con nosotros, no sufrimos; San Miguel la acompaña, pero, cuando él está solo, sufrimos como de costumbre.

Cuanto te he hablado del grande y del segundo Purgatorio, lo he hecho para hacerte comprender. Con esas expresiones intento decirte que en el Purgatorio hay diferentes grados. Así, llamo gran Purgatorio el lugar donde están las almas más pecadoras, en el cual yo estuve dos años sin poder dar algún signo de mis tormentos, en estos años, durante los cuales has escuchado lamentarme; tú sabes que es hasta ahora que he comenzado a hablarte.

El segundo Purgatorio, es siempre el Purgatorio, diferente aún del primero, se sufre también mucho, pero menos que en el primer Purgatorio; en fin hay un tercer lugar, que es el Purgatorio de deseo.

En ese no hay fuego. Están las almas que no han deseado suficiente el Cielo, que no han amado suficiente al buen Dios. Yo estoy allí en este momento; y en estos tres Purgatorios hay todavía muchos grados. Así así es que un alma se purifica, no sufren los mismos tormentos. Todo es proporcionado a las culpas que se deben expiar.


-Cuál es el mejor modo de glorificar a San Miguel?
R.- El modo más eficaz de glorificarlo en el Cielo y en la tierra es el de recomendar lo más posible la devoción a las ánimas del Purgatorio y de hacer conocer el gran oficio que él realiza entre las ánimas purgantes. El es el encargado por Dios de conducir al lugar de expiación y de introducirlas, después de la expiación, a las eternas moradas. Cada vez que un alma viene a aumentar el número de los elegidos, el buen Dios es así glorificado y esta gloria recae, en cierto modo, sobre el glorioso ministro del Cielo. Es un honor para él presentar al Señor las ánimas que se disponen a cantar sus misericordias y a unir su reconocimiento a aquellos de los elegidos por toda la eternidad. No soy capaz de hacerte comprender todo el amor que el celeste Arcángel tiene hacia nosotros. El nos anima en los sufrimientos, hablándonos del Cielo. Dile al Padre… que, si quiere agradar a San Miguel, recomiende insistentemente la devoción a las ánimas del Purgatorio. En el mundo no se piensa en esto. En la muerte de sus propios parientes y de los amigos, se hace alguna oración, se llora algún día, y es bello y termina!. Las ánimas quedan abandonadas; es verdad que lo merecemos, porque en la tierra no hemos rezado por los difuntos, y la justicia divina nos da en el otro mundo lo que hemos hecho en esta. Las personas que han olvidado a las ánimas purgantes, serán a su vez olvidadas y es justo, pero si se les hubiera sugerido rezar por los difuntos, si se les hubiera hecho conocer un poco qué es el Purgatorio, quizá hubieran actuado de manera distinta.

En cuanto a los grados del Purgatorio, puedo hablarte porque los he pasado. En el gran Purgatorio hay diversos grados. El más bajo es más tormentoso, es un infierno momentáneo, están los pecadores que han cometido delitos enormes durante la vida y que la muerte los ha sorprendido en ese estado, sin tener tiempo de apenas arrepentirse.

Esos están salvados como por milagro, con frecuencia por las oraciones de parientes piadosos o de otras personas. A veces no han podido ni siquiera confesarse y el mundo los cree perdidos, pero el buen Dios cuya misericordia es infinita, les ha dado al momento de la muerte, la contrición necesaria para ser salvados, en vista de una o de alguna acción que ellos realizaron durante la vida. Para tales almas, el Purgatorio es terrible. Es el infierno, con la diferencia que en el infierno se maldice al buen Dios, mientras que en el Purgatorio se lo bendice y se agradece el haberlos salvado. Después están las almas, que, sin haber cometido grandes pecados como los primeros, han sido indiferentes con el buen Dios; durante la vida no han satisfecho el precepto pascual y, convertidos al punto de morir, con frecuencia no ha ni siquiera comunicarlo, están en el Purgatorio por su larga indiferencia sufriendo penas inauditas, abandonados, si no hace algo por ellos, ellos no pueden sacar provecho.

Yo he pertenecido a este grado.
En el segundo Purgatorio están las almas de los que muy culpables de pecados veniales no los expiaron antes de la muerte, o bien de pecados mortales  perdonados, pero de los cuales no han satisfecho plenamente la justicia divina. Hay también en este Purgatorio diversos grados según el mérito de las personas. Así el Purgatorio de las personas consagradas o que han recibido más gracias es más largo y más penoso que el de aquellas del común de las almas.

En fin el Purgatorio de deseo, que es llamado Vestíbulo. Muy pocas personas lo evitan; para evitarlo tienen que haber deseado ardientemente el Cielo y la visión del buen Dios, y esto es raro, más raro de lo que se cree, porque muchas personas, aunque piadosas, tienen miedo del buen Dios y no desean con suficiente ardor el Cielo. Este Purgatorio tiene su martirio muy doloroso igual que los otros; es ser privados de la visión del buen Jesús, qué sufrimiento!.

-¿Se conocen entre ustedes en el Purgatorio?
R… Sí, como se conocen las almas. No existe más el nombre en el otro mundo.
No tiene comparación el Purgatorio con la tierra. Cuando las almas son liberadas y separadas de su envoltura mortal, su nombre es sepultado en la tumba junto con el cuerpo. Yo te explico muy poco qué es el Purgatorio y tú entiendes un poco más que los otros, por las luces que el buen Dios te concede. Pero qué cosa es esto comparado con la realidad?. Nosotros estamos aquí perdidos en la voluntad de Dios, mientras en la tierra, por muy santo que se sea, se conserva siempre la propia voluntad. Nosotros no tenemos más. Conocemos y sabemos sólo lo que agrada a Dios hacernos conocer y nada más.

- ¿Hablan entre ustedes en el Purgatorio?
R… Las ánimas nos comunicamos entre nosotras cuando el buen Dios lo permite, según el modo de comunicarse de las ánimas, pero sin palabras…
… Sí, es verdad que yo te hablo, pero eres tú un espíritu?. Me comprenderías, Si no pronunciara las palabras?
En cuanto a mí, porque así quiere el buen Dios, te comprendo sin que pronuncies las palabras con los labios. Sin embargo se da la comunicación entre las almas entre los espíritus, aún sin haber muerto. Así, cuando tienes un buen pensamiento, un buen deseo, te estás comunicando con frecuencia con tu buen Ángel o con cualquier otro santo, a veces con el mismo buen Dios: ese es el lenguaje de las almas.

- Dónde está el Purgatorio?. ¿Es un lugar estrecho?
R… Si está en el centro de la tierra cercano al infierno (como lo has visto un día después de la Santa Comunión). Las ánimas están como en un lugar estrecho, si se considera la multitud que hay, porque son millares y millares de ánimas, pero qué espacio se necesita para una anima?. Cada día se juntan muchos millares y la mayor parte permanecen de Treinta a cuarenta años; otros mucho más tiempo todavía y otros menos. Te digo esto según el cálculo de la tierra, porque aquí es otra cosa. Ah, si supieses, si conocieses el Purgatorio y cuando se piensa que es por propia culpa que se tiene!, Yo estoy desde hace ocho años. Me parece que han pasado diez mil años!...

Oh, mi Dios!. Refiere exactamente todo esto a tu Padre!... Que aprenda él de mi que cosa es este lugar de sufrimiento, a fin de hacerlo conocer más adelante. El podrá experimentar así que provechosa es la devoción a las ánimas del Purgatorio. El buen Dios con frecuencia concede más gracias por la mediación de estas ánimas sufrientes que por la de los mismos santos. Que cuando él quiera obtener una cosa con más seguridad, se dirija de preferencia a las ánimas que más han amado a la Santa Virgen y que, por consecuencia, esta buena Madre desea liberar, y el mismo podrá decir si no le va bien. Hay también ánimas que no viven en el Purgatorio propiamente dicho. Asi yo, durante el día, te acompaño a cualquier parte que vayas, pero cuando te acuestas, en la noche sufro más; regreso al Purgatorio. Otras ánimas hacen a veces su Purgatorio en el lugar donde han pecado, al pie del santo altar en el que se conserva el Santo
Sacramento, pero, pero sin embargo ellas llevan, siempre consigo el propio sufrimiento, un poco menos intenso que en el verdadero Purgatorio.

El Padre(espiritual) ha tenido mucha razón de decir de no buscar otra cosa más que la santa voluntad del buen Dios en todo lo que hay que hacer. Esto constituirá para ti la felicidad: ver su voluntad en todo lo que sucede, penas y gozos. Todo proviene de Jesús igualmente. Oh! Sé buena, doblemente buena, para agradar al buen Dios, a él que esta bueno contigo!. Ten siempre los ojos del alma fijos en Él para descubrir sus íntimos deseos. Camina aún más allá, a fin de agradarlo. Entre más busques hacer algo por Él, más Él te lo hará a ti. El buen Dios no se dejará vencer en generosidad, al contrario!. Él nos da siempre más. Sé por tanto ingeniosa para consumirte por su amor y por su gloria.

La inglesa que se ahogó cerca del Monte San Miguel ha ido al cielo directamente. Ella ha tenido la contrición requerida al momento de la muerte y al mismo tiempo el bautismo de deseo. Todo ha sucedido así por la intervención de San Miguel Feliz naufragio!.

-¿Cuándo un ánima es destinada a tener un puesto más bello en Cielo, no tiene también en el Purgatorio un número más grande de gracias que tantos otros?
R… Cierto, entre más un alma es destinada a ocupar un puesto elevado en el Cielo, es por eso mismo, a conocer mejor a su Dios, más basto igualmente es su conocimiento y más íntima su unión con Él en el lugar de expiación. Todo aquí es proporcionado al mérito.

-Y bien, ¿Qué hay de las oraciones que el Padre P. ha hecho por ellos?
R… Las personas que están en el Cielo y por las cuales se ruega en la tierra
pueden disponer estas oraciones para las ánimas a las que deseen aplicárselas. Es un recuerdo muy dulce para las ánimas de otro mundo ver que parientes o amigos no le olvidan en la tierra, aunque ellas no tengan más necesidad de oraciones. Al contrario ellas no son ingratas.

Los juicios del buen Dios son muy diferentes de los de la tierra. El tiene en cuenta el temperamento, el carácter, del que hace algo por ligereza o por pura malicia. A Él que conoce el fondo del corazón, no le es difícil ver lo que sucede (en las almas); es muy bueno Jesús, pero sin embargo también muy justo!.

-¿Qué distancia hay entre la tierra que habitamos y el Purgatorio?
R… El Purgatorio está en el centro del globo. La tierra misma no es quizás un Purgatorio? Entre las personas que la habitamos, unas lo hacen enteramente mediante la penitencia voluntaria o aceptada; tales personas, después de su muerte, van inmediatamente al Cielo otras lo comienzan, porque la tierra es cierto un lugar de sufrimiento, pero estas almas, no teniendo suficiente generosidad, van a terminar su Purgatorio de la tierra en verdadero Purgatorio.

-¿La muerte súbita o imprevista es un justicia o una misericordia del buen Dios?
R:Esta clase de muerte a veces es una justicia y a veces una misericordia.
Cuan un alma es temerosa y Dios sabes que está preparada y lista para comparecer delante de Él, para evitarle los horrores que podría tener en el último momento, la lleva de este mundo con una muerte súbita. A veces el buen Dios toma las almas en su justicia. Estos no están por esto del todo perdidos, pero privados de los últimos Sacramentos o recibiéndolos en frío, sin haberse preparado al último paso, su Purgatorio es muy doloroso y se prolonga más. A otras, habiendo colmado la medida de sus pecados y habiendo permanecido sordas a todas las gracias divinas, El buen Dios las toma de la tierra a fin de que no provoquen todavía más su justicia.

-¿El fuego del Purgatorio es un fuego como el de la tierra?
R: Sí, con la diferencia que el fuego del Purgatorio es un purificador de la justicia de Dios y el de la tierra es muy tolerable comparado al del Purgatorio. Es una sombra en comparación del gran bracero de la justicia Divina

-¿Cómo por tanto, un ánima puede quemarse?
R: Por un justo permiso del buen Dios; el alma que ha sido culpable, porque el cuerpo no ha hecho más que obedecerle (en realidad qué pecado ves cometer a un cuerpo muerto?.), el ánima sufre como si fuese el cuerpo el que sufriera.

-Dime ¿qué cosa sucede en la agonía y después? El alma está en las luces o enlas tinieblas?. Bajo qué forma viene pronunciada la sentencia?
R:Yo no he tenido agonía, tú lo sabes, pero puedo decirte que en aquel último momento decisivo el demonio suelta toda su rabia alrededor del moribundo. El buen Dios para hacer adquirir mayor mérito a las almas, permite que sufran aquella última prueba, es el último combate: las almas fuertes y generosas, a fin de tener un puesto aún más bello en el Cielo, tienen con frecuencia, al término de su vida y en las ansias de la muerte, semejante lucha terrible contra el ángel de las tinieblas (tú has sido testigo), pero de esto salen victoriosas. El buen Dios no permite que un alma, que se ha dado a Él totalmente durante la vida, perezca en estos últimos momentos. Las personas que han amado a la Santa Virgen, que la han invocado toda su vida, reciben de ella muchas gracias en la última lucha. La misma cosa se realiza también para aquellas que han sido devotas de San José, de San Miguel o de cualquier otro Santo. Entonces sobre todo, como ya te he dicho, se es feliz de tener un intercesor cerca de Dios en aquel penoso momento. Hay otras que mueren tranquilas, sin pruebas de nada de lo que te he dicho.
El buen Dios tienes sus designios en todo: El hace o permite todo por el bien particular de cada uno.

-¿Cómo decir y describirte lo que sucede después de la agonía?.
R:No es posible comprenderlo bien sin haberlo pasado. Sin embargo, trataré de explicártelo lo mejor que pueda. El alma, al dejar el cuerpo, se halla perdida, toda acometida (si se puede decir así) de Dios. Ella se encuentra en una luz tal que en un parpadear de ojos ve toda su vida y, por consiguiente, lo que merece. Ella misma en esta visión tan clara pronuncia la propia sentencia. El alma no ve al buen Dios, pero está anonadada en su presencia. Si es un alma culpable como lo era yo y que, por consiguiente, he merecido el Purgatorio, ella es de tal manera oprimida bajo el peso de los pecados que le faltan de expiar que por sí misma se hunde en el Purgatorio.

Entonce solamente se comprende al buen Dios, su amor por las almas y que desgracia es el pecado a los ojos de su Divina Majestad San Miguel está allí cuando el alma deja el cuerpo; sólo a él he visto y ven todas las almas, El es como el testigo y el ejecutor de la justicia divina. Yo he visto también a mi ángel de la guarda.
Esto es para hacerte comprender como puede decirse que San Miguel lleva las almas al Purgatorio… porque un alma no se lleva, pero es verdad, en el sentido que él está allí, presente en la ejecución de la sentencia. Todo lo que sucede en el otro mundo es un misterio para el tuyo.

-¿Y cuándo se trata de un alma que va directamente al Cielo?
R:Para esta alma, la unión comenzada con Jesús continúa en la muerte; eso es el Cielo, pero la unión del Cielo es más íntima que la de la tierra.

Las ánimas del Purgatorio conocen del futuro sólo en tanto que Dios lo permite y quiere darles a conocer. En proporción de sus méritos algunas ánimas tienen más conocimiento que otras; pero todas estas cosas respecto al futuro que ventaja puede acarrear, salvo que interesen a la gloria del buen Dios y al bien de alguna alma? No tienes que maravillarte de que el demonio y sus secuaces conozcan algo del futuro. El diablo es un espíritu; por consecuencia, posee astucia y mucho más conocimiento que cualquier persona de la tierra, excepto de algunos Santos que el buen Dios ilumina con su luz. El engaña para todo, buscando hacer el mal; ve que lo que sucede en el mundo, es a causa de su sagacidad, entonces puede preveer fácilmente las cosas que se realizan; esa es la única explicación. Ay de aquellos que se convierten en sus esclavos al consultarlo; este es un pecado que desagrada mucho al buen Dios.

-¿Las ánimas pueden alguna vez equivocarse? Dios puede permitirlo?
R:Sí… no en cuanto a las cosas existentes, sino a aquellas del futuro, pero no es esto por ninguna imperfección de ellas. Dios mismo no parece cambiar con frecuencia el orden de sus designios (1)?. Eso es de este modo: puede suceder que Dios, en su justicia, quiera castigar un reino, una provincia, una persona: es la intención que Él manifiesta, pero si alguna persona de tal reino, de tal provincia, con la oración o con otros medios desarman su justicia, Dios perdonará del todo o disminuirá la pena según la previsión de su sabiduría infinita. Con frecuencia permite también los grandes acontecimientos sean predecidos anticipadamente, o bien los hace conocer a algunas almas, a fin de que ellas prevengan y detengan su justicia: su misericordia es tan grande que Él no castiga si no en los extremos. Así respecto de la persona, de la que un día me hablaste: no te he dicho las cosas así como son. Sin embargo era justo todo lo que el buen Dios de ella me hacía conocer entonces; pero porque cambió un poco de conducta, el buen Dios le inflige solo la mitad del castigo que le era reservado, si hubiera permanecido en la misma disposición. Así es como a veces puede parecer equivocación.

-¿Son muchos los protestantes salvados?
R:Por misericordia del buen Dios, hay un cierto número de protestantes que son salvados, pero su Purgatorio es largo y riguroso para muchos. Es verdad que ellos no han hecho abuso de las gracias como muchos católicos, pero como ni siquiera han tenido la gracia insigne de los Sacramentos y los otros recursos de la verdadera religión, eso hace que su expiación se prolongue por mucho tiempo en el Purgatorio.

Hablo con voz más baja que de costumbre, porque también tú, desde hace ocho días, hablas al buen dios 
con voz demasiado baja en la salmodia. Cuando lo hagas con voz más alta, lo haré también yo.

-¿En el Purgatorio conocen la persecución, de que es objeto la Iglesia? No conoces el final?
R: Sabemos que la Iglesia es perseguida y oramos por su triunfo, pero cuando será esto?. Yo lo ignoro… Puede darse que algunas ánimas lo sepan? En cuanto a mí no lo sé.
En el Purgatorio las ánimas no permanecen únicamente ocupadas de sus dolores; ellas rezan mucho por los grandes intereses del buen Dios, por las personas que les abrevian sus sufrimientos. Alaban y dan gracias a Nuestro Señor por su infinita misericordia con ellas, porque para algunas de ellas el espacio que separa el Purgatorio del infierno ha sido muy estrecho y poco faltó para que se precipitaran al abismo. Considera entonces que grande es el reconocimiento de estas pobres ánimas arrancadas así de Satanás.
No puedo explicarte de que modo nosotros vemos la tierra mejor que como la ves tú; porque no puede comprenderse sino cuando el alma ha abandonado el cuerpo, porque ahora la tierra que se ha dejado, abandonando en ella su cuerpo, no le parece más que un punto en comparación del horizonte que llega hasta la eternidad que se abre para ella.

-¿Pero, en el Purgatorio, se lo ama?
R:Ciertamente, pero el nuestro es un amor de reparación, y si en la tierra lo hubiéramos amado como deberíamos haberlo hecho, no seríamos tan numerosas, no habríamos tantas ánimas en el lugar de la expiación.

-¿En el Cielo Jesús es muy amado?.
R:En el Cielo se lo ama mucho. Allí es bien compensado, pero no es aún esto lo que Jesús desea. El quiere ser amado en la tierra, en esta tierra donde se anonada en cada tabernáculo. A fin de que se le acerquen con más facilidad y no lo hacen. Se pasa delante de una Iglesia con mayor indiferencia que delante de un monumento público. Si a veces se entra en el lugar santo, es más para ultrajar al divino Prisionero que reside allí, con la propia frialdad, con mala postura, con oraciones hechas con frialdad, sin atención, sin dirigirle una palabra cordial, una palabra amigable y de reconocimiento por su bondad hacia nosotros.

-¿Tú tienes del buen Dios un conocimiento más perfecto que el nuestro?
R:Ah, que pregunta!. Pero ciertamente, nosotros lo conocemos mucho mejor y le amamos mucho más.! Ay de mí!. Precisamente esa es la causa de nuestro mayor tormento aquí. En la tierra se ignora qué cosa es el buen Dios. Se hace una idea según la propia visión estrecha,; pero nosotros, al dejar nuestra envoltura de barro, entonces nada más obstaculiza la libertad de nuestra alma, Oh solamente ahora hemos conocido a Dios, su bondad, su misericordia, su amor!. Después de esta visión tan clara, esta necesidad tan grande de unión (con Él), el alma tiende siempre hacia Dios, esta es su vida y, siempre se echa hacia atrás, porque no es suficientemente pura, ese es nuestro sufrimiento: el más duro, el más cruel Oh!. Si fuese concedido regresar a la tierra, después de haber conocido al buen Dios, qué vida llevaríamos!. Pero, llorar es inútil… y no obstante en la tierra no se piensa ni un instante en esto, se vive ciego. La eternidad no es tenida en cuenta. La tierra, que no es más que un lugar de tránsito y que acoge solamente al cuerpo, el cual a su vez, se convierte en tierra también el, es el único objeto hacia el que tienden casi todos los deseos, y en el Cielo no se piensa!. Y Jesús y su amor son olvidados!.

-¿En el Purgatorio, las ánimas se consuelan recíprocamente con el amor del buen Dios o bien alguna está completamente apartada en su dolor?
R: En el Purgatorio, nuestro único consuelo, nuestra única esperanza es Dios
sólo. En la tierra, el buen Dios permite que a veces en las propias penas del cuerpo y del espíritu se pueda ser consolado por un corazón amigo; y para otros, si en este corazón falta el amor de Jesús, las consolaciones son ineficaces, pero aquí las ánimas están perdidas, abismadas en la voluntad divina, y sólo Dios puede mitigar su dolor. Todas las ánimas son atormentadas, algunas según la propia culpabilidad, pero todas padecen un dolor común que sobrepasa cualquier otro: la ausencia de Jesús que es nuestro elemento, nuestra vida, todo lo nuestro. Y nosotros, estamos separadas por culpa propia.





REVELACIONES DADAS A MAUREEN EN AMOR SANTO

Año del Señor 2010
 
 22 de Octubre del 2010
Mensaje Público


(Una Pobre Alma)

“Toda la alabanza a Jesús;  Gloria a María, Reina y Madre.  Vengo pues me han enviado para dictarte mensajes sobre el Purgatorio.  No rechaces esta gracia.”

(Maureen dice:  Veo una anciana con ropa quemada y huele a humo.  Se ha aparecido muchas veces antes pero nunca ha hablado, así que no le hice caso.)

La pobre alma dice:  “No se le debe temer al Purgatorio, hija, sino que se le debe ver como una gracia.  Pero al mismo tiempo, las almas tienen que hacer todo lo posible para evitar el confinamiento aquí.  Este es un lugar de reparación por los pecados que son perdonados pero no expiados.  Al mismo tiempo, es un lugar de preparación para entrar al gozo eterno.  Aquí, el alma es perfeccionada si es que no se ha perfeccionado en el mundo.  El alma se hace hermosa a los Ojos de Dios.”

“Debido a que este es un lugar que prepara al alma para estar en la presencia de Dios, también es un lugar separado de Dios, y este es el mayor de todos los sufrimientos.  El alma, en su juicio final, está en la presencia de Dios, e incluso la separación temporal de este Perfecto Amor Eterno es agonizante.”

“La oración que avanza a las almas más rápidamente a través del Purgatorio es la Santa Misa;  luego el Santo Rosario.  Nadie tiene que creer en el Purgatorio para ser asignado aquí.  El Purgatorio es una realidad, sí existe, y la incredulidad no es una evasión de este lugar de reparación.  La incredulidad, sin embargo, si es dictada por tus principios de fe, puede ser una razón para una estancia más larga.”

“Pronto hablaré sobre varios delitos que llevan a un alma al Purgatorio.”

23 de Octubre del 2010
Mensaje Público


(Una Pobre Alma)

Llega Jesús con la pobre alma que estuvo aquí el día de ayer.  Él dice:  “Yo soy tu Jesús, nacido Encarnado.  La razón por la que esta alma está viniendo aquí y está transmitiendo mensajes sobre el Purgatorio es para ayudar a las almas en el mundo actual a darse cuenta de que las elecciones que hacen con la libre voluntad en cada momento presente, afectan su eternidad.  Si las almas entendieran esto en sus corazones, no habría planes personales contrarios a la Divina Voluntad de Mi Padre.”

Ahora Jesús se va, y la pobre alma empieza a hablar.  Dice:  “Alabado sea Jesús.  Hija, cada alma en el Purgatorio está ahí debido a imperfecciones en el Amor Santo.  Esto es  porque las fallas en el Amor Santo ocasionan todo pecado;  desde el pequeño pecado de la impaciencia hasta el matar o pecados de la carne.  Mientras más se asemeje el corazón al Amor Santo en su juicio, más corta su estancia en el Purgatorio.”

“Muchas, muchas almas están aquí simplemente porque procuraron complacerse a sí mismas o al hombre en vez de a Dios.  Ellas sufren desolación.  Dependiendo de sus delitos contra el Amor Santo, se les asigna a cierto nivel de reparación en el Purgatorio.  Las pobres almas ya no pueden ayudarse a sí mismas.  No pueden avanzar por sí mismas a un nivel más confortable, ni pueden reducir su tiempo.  Dependen completamente de la Iglesia Militante, de su buena voluntad.”

“Los pecados de la carne y los pecados de la lengua tienen sus niveles exclusivos de reparación.  Muchas almas están en el Purgatorio hoy en día por detracción y calumnia más que por cualquier otro delito.  Si conoces a alguien que ha caído en ese hábito, ora por su conversión.”

“Seguiré viniendo a ti mientras sea Voluntad de Dios.”   

23 de Octubre del 2010
Mensaje Público


(Una Pobre Alma)

(Esta es la misma pobre alma que se apareció ayer con Jesús.)

La pobre alma dice:  “Alabado sea Jesús.”

“Básicamente existen tres tipos de sufrimiento en las áreas del Purgatorio.  Uno es físico, y puede ser tan intenso como el fuego del Infierno.  Ésa es el área más inferior.  Junto con este fuego físico está el sentimiento de la desolación o soledad extrema.  A medida que el alma avanza al siguiente nivel, ella no sufre tanto físicamente como sufre este abandono emocional, y junto con eso, el sufrimiento espiritual de estar separado de Dios.  El nivel del Purgatorio más cercano al Cielo es el área donde el único sufrimiento es el anhelo de estar unida con el Eterno Ahora, el Eterno Bien.  Este anhelo es intenso.”

“Las almas en el Purgatorio sufren también por no tener conocimiento del paso del tiempo o de cuánto tiempo van a estar donde se encuentran.  Cuando se reza por ellas o se ofrecen sacrificios por ellas, sus sufrimientos se mitigan un poco, y se les permite tener algo de conocimiento sobre su tiempo de permanencia en una circunstancia determinada.  Es por eso que la oración y el sacrificio son tan importantes para nosotras, las pobres almas.”

Nota:  Más tarde esta noche, Nuestra Señora visitó a Maureen y dijo:  “Preguntas por el nombre de la pobre alma que te visita;  su nombre es Raquel.”


24 de Octubre del 2010
Mensaje Público


(Raquel, la Pobre Alma)

Llega Raquel, la pobre alma que se le ha estado apareciendo a Maureen esta semana.  Dice:  “Alabado sea Jesús.  Deseo agradecer a todos los que han estado rezando por mí;  ahora estoy más cerca del Cielo.  Mira.”  Ella señala hacia su ropa que no tiene un aspecto tan andrajoso.

“Quería decirle a la gente que las pobres almas, aunque sufren mucho, aún tienen una inmensa paz interior en lo profundo de sus corazones, pues ellas saben que están salvadas y que eventualmente serán recibidas en el Paraíso para toda la eternidad.”

“Sus sufrimientos se hacen soportables gracias a este conocimiento.  Estas almas comprenden que el Purgatorio es realmente una gracia.  Las almas aquí, de las que yo soy una, desean ser purificadas sin importar la intensidad de las llamas, la desolación o el anhelo de la presencia de Dios.  Ellas entienden que la purificación es su pasaporte al Cielo.”

“Por favor comprende que ningún sacrificio es indigno –no importa lo pequeño que sea– si se ofrece con amor por las almas del Purgatorio.  Estas almas aguardan la oración más pequeña, el sacrificio aparentemente más insignificante que, ofrecido con amor, provee alivio y consuelo.”

“Te doy esta información como una gracia para el alivio de muchos.  Quienes practican la caridad para con nosotras, las pobres almas, encontrarán mitigado su propio Purgatorio.” 





26 de Octubre del 2010
Mensaje Público


(Una Pobre Alma)

Llega Raquel, la pobre alma.  Dice:  “Alabado sea Jesús.”

“Por favor, comprende y ayuda a los demás a comprender, que si bien hay sufrimiento emocional y espiritual en el Purgatorio, también hay sufrimiento físico muy intenso.  En el nivel más inferior, las llamas son tan intensas como las llamas eternas del Infierno.  Satanás, que es el enemigo de todas las almas, siempre quiere lo peor para cada alma.  Si él no puede arrastrar al pecador a su fuego infernal, entonces intenta influir en el alma para que se gane mucho tiempo en el fuego del Purgatorio.”

“Sabiendo esto, las almas deben esforzarse en superar la más leve imperfección a fin de obtener una pronta recompensa en el Cielo para toda la eternidad.  Coopera siempre con la gracia, y no permitas que el mal ejerza influencia sobre ti.  Que el Señor tome dominio de cada momento presente.”



27 de Octubre del 2010
Mensaje Público


(Raquel, antes una Pobre Alma)

Llega Raquel y está vestida toda de color blanco.  Se ve radiante.  Dice:  “Alabado sea Jesús.”

“Por favor, permíteme agradecerle a las personas que rezaron para que llegara al Cielo.  Estuve en el Purgatorio muchos años por el pecado de no examinar los errores en mi corazón y por no esforzarme en corregirlos.  Hay miles, hasta millones, que todavía están confinadas ahí por la misma razón.  A ellas, como a mí, se les dio la gracia de reconocer sus errores, pero no tomaron en serio el llamado a la conversión.  Sus palabras y acciones hicieron que se extraviaran muchas almas.”

“Por favor, que la gente sepa que el examen de conciencia es muy importante.”

“¡Gracias!”

27 de Octubre del 2010
Mensaje Público


(Raquel, antes una Pobre Alma)

Raquel dice:  “Alabado sea Jesús.”

“Si hay una sola cosa –un fruto– de mis visitas a ti, quisiera que fuera este:  el conocimiento de que cada pensamiento, palabra y acción está supeditado al juicio de Dios, y es digno de Su misericordia.  Las almas tienen que hacer algo más que reconocer sus fallas y sus faltas.  Ellas deben, con su libre voluntad, ocuparse en superarlas.  Esta falla en buscar la perfección ante los Ojos de Dios es lo que envía a un sinnúmero de almas a los confines del Purgatorio.”

“Jesús desea que se propague la siguiente oración:”

“Querido Jesús, concédeme la gracia del conocimiento propio para que al examinar con humildad mi propio corazón, descubra mis debilidades en el Amor Santo.  Después, dame la gracia de la valentía para esforzarme en superar mis fallas a fin de que no tenga que purificarme de ellas en el Purgatorio.  Amén.”



2 de Noviembre del 2011
Mensaje Público
Raquel dice:  “Alabado sea Jesús.”
“Me conoces como Raquel.  Cuando estuve en el Purgatorio, me ayudaron muchísimo tus oraciones y las oraciones de las personas a las que les contaste de mí.  Se me ha permitido regresar el día de hoy para abogar por tantas millones de almas que siguen en las entrañas del Purgatorio y por las que nadie reza.”
“Nunca podrán ofrecer demasiadas oraciones por las pobres almas.  El Purgatorio está densamente poblado.  El mayor sufrimiento de estas almas es el estar separadas de la Trinidad a quien ahora advierten como lo único dignísimo de su afecto y fervor.  Se parece mucho a estar en prisión, anhelando irse a casa pero sin poder hacerlo.”
“Las pobres almas, cuya liberación ustedes consiguen, son muy agradecidas y rezan sin cesar por sus intenciones.  Así que, ya ven, somos buenas amigas, tanto en la vida como en la muerte.  Aunque los beneficios de su generosidad con las pobres almas son irreconocibles en la mayoría de los casos, yo les digo:  estos frutos están por todas partes.  Aprendan a invocar a las almas sufrientes y a las almas que ayudaron a salir del Purgatorio, tal como invocan a su ángel de la guarda.”
“Estas almas pueden ayudar a simplificar las situaciones complicadas por la confusión de Satanás.  Ellas pueden llevar la luz de la verdad a la oscuridad.  Pueden incitar a la rectitud a quienes están tentados a pecar.  En resumen, estas almas son fuertes intercesoras entre el Cielo y la tierra.”
“Una vez más, vengo para agradecer a todos los que rezaron por mí.  Por favor, sepan que yo soy su Raquel, su intercesora ante el Trono de Dios.”
 
 
 
 
 
Mensaje de Santa Gertrudis a Maureen 
  9 de Agosto de 2014
 

Santa Gertrudis dice:  “Alabado sea Jesús.”

“Te recuerdo, querida hermana, que reces diariamente, como lo has hecho, por las pobres almas del Purgatorio.  Hay millones recluidas ahí que nunca creyeron en el Purgatorio mas ahora sufren enormemente.  Nadie reza por ellas.  Se cree que muchas de ellas están en el Cielo.

“En el mundo de los protestantes y también en otras religiones, si una persona llevó una vida relativamente buena, se cree que al morir se fue al Cielo.  Con mucha frecuencia, ese no es el caso.”

“Es una fortaleza espiritual el rezar y hacer sacrificios por estas pobres almas quienes, en retribución, rezan por ustedes.  No se les escapa ninguna de sus intenciones.”
 

7 comentarios:

  1. En todas estas palabras, no hay ni una cita Bíblica, por que sera?...Por que todo esto es una falsedad Absoluta? o si no que se demuestre lo contrario conforme a las escrituras (Biblia).

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    1. No hay una cita bíblica porque la biblia no habla del purgatorio. Para nosotros los católicos es cuestión de fe creer en el purgatorio y por las revelaciones de lo santos. Debemos tener fe y creer. Recemos por las almas del purgatorio.

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    2. La Iglesia Catolica NO ENSEN~A NADA que no este fundamentado en la Sagrada Escritura. Chequen el Catecismo de la Iglesia catolica:
      "III. La purificación final o purgatorio

      1030 Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo.

      1031 La Iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados. La Iglesia ha formulado la doctrina de la fe relativa al purgatorio sobre todo en los Concilios de Florencia (cf. DS 1304) y de Trento (cf. DS 1820; 1580). La tradición de la Iglesia, haciendo referencia a ciertos textos de la Escritura (por ejemplo 1 Co 3, 15; 1 P 1, 7) habla de un fuego purificador:

      «Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador, según lo que afirma Aquel que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado ni en este siglo, ni en el futuro (Mt 12, 31). En esta frase podemos entender que algunas faltas pueden ser perdonadas en este siglo, pero otras en el siglo futuro (San Gregorio Magno, Dialogi 4, 41, 3).

      1032 Esta enseñanza se apoya también en la práctica de la oración por los difuntos, de la que ya habla la Escritura: "Por eso mandó [Judas Macabeo] hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado" (2 M 12, 46). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, en particular el sacrificio eucarístico (cf. DS 856), para que, una vez purificados, puedan llegar a la visión beatífica de Dios. La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos:

      «Llevémosles socorros y hagamos su conmemoración. Si los hijos de Job fueron purificados por el sacrificio de su padre (cf. Jb 1, 5), ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo? [...] No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos» (San Juan Crisóstomo, In epistulam I ad Corinthios homilia 41, 5)."
      Ver mas: http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p123a12_sp.html

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  2. 2Mac. 12, 44-45
    44 porque si no hubiera esperado que los caídos en la batalla iban a resucitar, habría sido inútil y superfluo orar por los difuntos.
    45 Además, él tenía presente la magnífica recompensa que está reservada a los que mueren piadosamente, y este es un pensamiento santo y piadoso. Por eso, mandó ofrecer el sacrificio de expiación por los muertos, para que fueran librados de sus pecados.

    JUAN 16,12:
    12 Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora.

    13 Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.

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  3. El Purgatorio es DOGMA DE FE para los Católicos.

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  4. El Purgatorio es un hecho que concuerda con la razón. No todas las cosss han sido escritas, y esto lo reconoce la propia Biblia. La realidad es que a todo ser humano, por la imperfección innata, nos llega la muerte con muchas deudas y manchas. Estas deben ser expiadas en algún lugar, PORQUE SIN PLENA SANTIDAD NADIE PUEDE IR DIRECTAMENTE A DIOS. En mi opinión, este lugar de expiación es precisamente el Purgatorio.

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  5. La Iglesia Catolica NO ENSEN~A NADA que no este fundamentado en la Sagrada Escritura. Chequen el Catecismo de la Iglesia catolica:
    "III. La purificación final o purgatorio

    1030 Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo.

    1031 La Iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados. La Iglesia ha formulado la doctrina de la fe relativa al purgatorio sobre todo en los Concilios de Florencia (cf. DS 1304) y de Trento (cf. DS 1820; 1580). La tradición de la Iglesia, haciendo referencia a ciertos textos de la Escritura (por ejemplo 1 Co 3, 15; 1 P 1, 7) habla de un fuego purificador:

    «Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador, según lo que afirma Aquel que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado ni en este siglo, ni en el futuro (Mt 12, 31). En esta frase podemos entender que algunas faltas pueden ser perdonadas en este siglo, pero otras en el siglo futuro (San Gregorio Magno, Dialogi 4, 41, 3).

    1032 Esta enseñanza se apoya también en la práctica de la oración por los difuntos, de la que ya habla la Escritura: "Por eso mandó [Judas Macabeo] hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado" (2 M 12, 46). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, en particular el sacrificio eucarístico (cf. DS 856), para que, una vez purificados, puedan llegar a la visión beatífica de Dios. La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos:

    «Llevémosles socorros y hagamos su conmemoración. Si los hijos de Job fueron purificados por el sacrificio de su padre (cf. Jb 1, 5), ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo? [...] No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos» (San Juan Crisóstomo, In epistulam I ad Corinthios homilia 41, 5)."
    Ver mas: http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p123a12_sp.html

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